En julio del 2018 abrirán las estaciones de Foc Cisell y Foneria de la Linea 10 Sud del Metro Barcelona



Los vecinos del paseo de la Zona Franca cuentan los días para dejar de ser los únicos de Barcelona sin metro. El sueño del barrio de la Marina está más cerca que nunca. Si se cumple el calendario marcado, las estaciones de Foc Cisell y Foneria abrirán en julio del año que viene. Aunque aún faltan nueve meses, los convoyes de TMB ya circulan en modo de pruebas.
Durante cinco fines de semana de otoño se realizan las verificaciones técnicas para la puesta a punto del sistema de conducción automática con el que se gestionan desde un centro de control las líneas 9 y 10 de metro, que no necesitan un maquinista físicamente al frente. En las 200 horas previstas de pruebas se recreará la circulación como si la anhelada línea 10 Sud estuviera en funcionamiento un día laborable .
El periodo de pruebas es una etapa habitual por la que debe pasar la infraestructura antes de la marcha en blanco y la definitiva puesta en funcionamiento. Sirve para ajustar el carrusel automático a la frecuencia de paso marcada y asegurarse que cada tren va al destino que toca. Salvando las distancias, es como instalar un nuevo sistema operativo en un dispositivo informático. Los técnicos deben revisar todos y cada uno de los detalles, centrándose especialmente en los aspectos relacionados con la seguridad.

El punto crítico se encuentra pasada la estación de Can Tries-Gornal. La futura línea 10 no deja de ser un ramal de la línea 9, por lo que en el tramo entre Zona Universitària y esa parada de l’Hospitalet los trenes circulan por la misma vía. Llegados al punto clave se bifurcan hacia el aeropuerto (L9 Sud) o la Zona Franca (L10 Sud). Este aspecto es el que aumenta la complejidad y ha obligado a dejar sin servicio la L9 Sud durante cinco fines de semana para efectuar las pruebas sin incidentes que pudieran comprometer el funcionamiento de la red con pasajeros. Las primeras pruebas se hicieron los días 7 y 8 de octubre, y se repetirán este fin de semana, así como en noviembre y diciembre. “Se analizan todos los escenarios y comandos, son simulaciones y pruebas de carga que demuestran que la obra está a punto”, destaca Ricard Font, secretario de Infraestructures de la Generalitat de Cataluña.
En dichas simulaciones de la operativa, diez trenes van de Zona Universitària al aeropuerto y cinco se bifurcan hacia la Zona Franca, tal y como será una vez estén en funcionamiento ambas líneas. Aunque en julio del 2018 sólo abrirán las estaciones de Foc Cisell y Foneria, las comprobaciones se están efectuando como si se fuera a poner en marcha toda la línea, con las dos paradas previas de l’Hospitalet incluidas.
El recorrido a bordo de uno de los trenes que realizan las pruebas demuestra que la obra civil ya está finalizada. Ahora falta poner a punto las estaciones: “Poner las escaleras mecánicas, instalar los ascensores, las máquinas validadoras, los paneles, equipamientos interiores...”, repasa Font.
Una vía de la línea 10 ya estaba habilitada desde la entrada en funcionamiento del metro al aeropuerto, en febrero del 2015, ya que es utilizada para ir a los talleres ubicados en la Zona Franca. Desde diciembre del año pasado, cuando se desencallaron las inversiones para retomar las obras, se ha estado trabajando en la construcción de la segunda vía, la catenaria y las instalaciones auxiliares. Todo ello luce en perfecto estado de revista.
El dinero llegó tras el acuerdo del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat en el que el Consistorio compraba inmuebles al Gobierno catalán por valor de 40 millones de euros con la condición de que ese importe se destinase a las obras del metro. “Las obras están en funcionamiento desde el día siguiente de la firma del acuerdo y se está cumpliendo el calendario”, celebra la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, que califica de “acto de justicia histórica urbana” la llegada del metro a la Zona Franca.
Los ayuntamientos de Barcelona y l’Hospitalet celebran que se estén cumpliendo los plazos
La alegría de Barcelona ahora también es compartida por l’Hospitalet, pero en un primer momento saltaron todas las alarmas. Cuando la L10 Sud llegue al barrio de la Marina, lo hará sin parar en dos estaciones de l’Hospitalet, que aún seguirán en obras durante unos meses más. La inversión de la Generalitat sólo preveía las dos paradas de la capital y pasaba por alto las previas de la ciudad vecina. L’Hospitalet no podía hacer un trueque como el de Barcelona y no tiene tanta capacidad inversora. Las protestas vecinales y la insistencia de la alcaldesa Núria Marín dieron resultado y en mayo se selló el acuerdo para que la estación de Provençana, en el barrio de Santa Eulàlia, abra en febrero del 2019, y la de Ildefons Cerdà, bajo la Ciutat de la Justícia, en octubre de ese mismo año. La factura de 37 millones correrá íntegramente a cargo de la Generalitat. El primer teniente de alcalde de l’Hospitalet, Fran Belver, visitó las obras este verano junto a la federación de asociaciones de vecinos de la ciudad y quedó satisfecho con lo que vio. “Va todo según lo previsto”, ratifica Belver.




La Línea 9 de metro, desde #ZonaUniversitària hasta el Aeroport de Barcelona-El Prat, con la denominación #L9Sud http://www.segurpricat.net/post/16497... El 12 de febrero de 2016 se puso en servicio un nuevo tramo de la línea 9 de metro, desde Zona Universitària hasta el Aeroport El Prat d Barcelona.
Más incierto es el futuro del tramo central de la línea 9, que debe conectar el extremo sur con el norte a través de la parte alta de Barcelona. Desencallar este proyecto es uno de los principales objetivos del conseller Josep Rull, pero de momento no se ha conseguido avanzar. La reactivación de los trabajos queda a merced de un crédito por valor de 740 millones de euros a cargo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Permitiría rehacer la arquitectura financiera y abrir alguna de las estaciones, con prioridad sobre las que actuarían como intercambiadores. Se esperaba una respuesta de la institución europea antes del verano, pero el proyecto sigue “en evaluación” desde mayo. Mientras tanto, el metro de Madrid ya ha recibido el visto bueno para obtener 200 millones destinados a la rehabilitación y mejora de varias estaciones con un proyecto presentado en julio.

Fuente : La vanguardia

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Posted by Julian Flores Garcia siseguridad on Viernes, 20 de marzo de 2015



Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), en el marco de la operación “Quagga”, han procedido a la detención de 3 personas y a la investigación de otras tres, que exportaban cebras enfermas a Dubai mediante documentación falsificada. Para conseguir los documentos necesarios contaban con la colaboración de una veterinaria y hacían pasar muestras de sangre de burro en buen estado por sangre de cebra.

Asimismo, la organización vendía en las localidades de Murcia, Ávila, Cádiz, Sevilla y Santa Cruz de Tenerife distintas especies de animales tales como aves, lobos, lince europeo o nutrias que se encontraban en pésimas condiciones sanitarias.


En el registro realizado en la explotación dedicada a la compra venta de los animales se ha intervenido diversa documentación, así como certificados falsificados. Además se ha procedido a la identificación de varios animales, entre las que se encuentran dos cebras que supuestamente habían sido exportadas a Dubai.

A los detenidos se les imputan los delitos de falsificación de documento, estafa, maltrato animal y pertenencia a grupo criminal, relacionado todo ello con la venta y movimiento de animales a nivel nacional e internacional.

Las investigaciones se iniciaron en febrero del pasado año a raíz de una denuncia donde se ponía de manifiesto las irregularidades llevadas a cabo por una explotación dedicada a la compra venta de animales que podría estar falsificando documentos y maltratando a los animales.

Continuando con las investigaciones, los agentes pudieron comprobar que la organización utilizaba la sangre de burros en buen estado a los que hacían pasar por las cebras para lograr los certificados sanitarios de salida al extranjero ya que es uno de los requisitos necesarios para la salida del país

Para ello, el cabecilla del grupo contaba con la colaboración de una veterinaria que firmaba los documentos sanitarios sin ningún tipo de control, siendo un trabajador de la explotación el que realizaba este trámite.

Sacrificaban a los animales maltratándolos

Asimismo, la Guardia Civil pudo constatar que la red en varias ocasiones había vendido animales enfermos que incluso han fallecido posteriormente o habían procedido, por orden del responsable de la empresa, a su sacrificio mediante el maltrato y sin ningún tipo de eutanasia donde eran incinerados posteriormente en las propias instalaciones.

Para la comprobación de los hechos investigados ha sido necesario contar con el apoyo de los servicios veterinarios de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, siendo necesario a lo largo de las distintas gestiones e investigaciones análisis de ADN para la comprobación de la falsedad en la exportación de cebras con destino Dubai.